INFIDELIDAD

Noviembre 2023

El mejor regalo del tiempo es la perspectiva.

Ya han pasado dos años desde aquel doloroso noviembre que descubrí lo que sospechaba, mi novio -de ese momento- me era infiel y lo que en aquel tiempo fue una angustia para mi, a día de hoy lo pienso y solo me digo a mi misma: «Qué tonta soy a veces por no saber irme a tiempo de donde no me merecen» y la vida sigue, no vale la pena ser esclava del recuerdo. Del mal recuerdo.

¿Qué pasó?

Pues, bueno, la persona que yo quería y él se supone que también me quería llevaba diez meses mintiéndome. Meses en los que hablábamos de tener un futuro juntos, formar una familia, casarnos y en definitivita proyectos en común.

Diez meses en los que tuvo relaciones sexuales con otra chica, hizo planes con ella e incluso regalos, ocultándole que tenía una relación conmigo y en resumen engañándonos a las dos.

Haciéndonos mucho daño a cada una de nosotras sin merecerlo.

Me decía mi psicóloga que la peor persona del mundo es aquella que actúa mal siendo consciente del daño que van a causar sus acciones.

Tras la ruptura estuve asistiendo a terapia psicológica y a un taller de bienestar emocional porque aquella relación me destrozó por completo y necesitaba mejorar, aceptar y pasar página.

Le pude poner nombre a todo lo que había sufrido.

Él era narcisista denotaba una falta de empatía enorme, solo le preocupaba su satisfacción personal, nunca le importaron mis sentimientos o los de la otra chica, ambas fuimos víctimas de su juego. Cualquier persona responsable emocionalmente no hubiese hecho lo que él hizo.

Me hizo «gaslighting» un tipo de abuso que consiste en hacerle  cuestionarse a la otra persona que lo que está descubriendo, viendo, sintiendo es falso.

Niegan la realidad por encima de todo diciéndote: «Eso es mentira», «Eso no pasó», «Estás loca, eso no fue así» y cuando no les queda más remedio que confesarlo porque te has obsesionado buscando la verdad y ya tienes las pruebas, quieren culparte por su actitud, victimizarse por el error que ellos han cometido, en lugar de pedir perdón, explicarlo todo desde el principio y hacerte el favor de desaparecer de tu vida.

Y este perfil de persona, nunca cambia. Tuve la desdicha de comprobarlo con él.

Yo le conocí porque él me agregó a Facebook y me siguió en Instagram a partir de un video mío hablando sobre política en YouTube. Yo soy muy activa en redes sociales y en aquella época hacía muchas encuestas, él siempre me las respondía hasta que un día hablamos por mensaje privado, y otro día, y otro, hasta que en un momento determinado yo le pregunté:

– ¿Y.. tú estás con alguien, tienes novia?

Y no lo leyó hasta 8 horas después…

Me dijo que estaba conociendo a una chica desde hacía 8 meses, noticia que me dejó un poco pensativa. Por un lado si estaba con alguien ¿Por qué me escribía a mi? ¿Le gustaría mi perfil más que el de su chica? y por otro lado pensé que me parecía un chico interesante, me gustaba y podríamos quedar algún día en persona para conocernos más y mejor.

(Hace tiempo que me arrepiento de la actitud que tuve, le debía haber dejado de hablar en el momento que me dijo que había otra mujer en su vida, no debía haberme metido, lo sé y aprendí la lección)

Quince días después de hablar diariamente por mensajes quedé con él en Madrid, en plena nevada Filomena. Él era de Madrid y vivía allí, yo soy de Valencia y en ese momento estaba finalizando mi etapa en Melilla.

Él me gustó mucho pero le dije que no era justo que él estuviese con otra persona y pretendiese quedar más conmigo, a lo que él me respondió que ya no estaba con ella, que se sentía mal por sus actos y decidió alejarse de ella.

Le creí. La confianza siempre debe ser la base de una relación y decidí dársela.

Dos meses después le pregunté si sabía algo de ella y me dijo que no tenían ningún tipo de contacto, de hecho se habían dejado de seguir en Instagram.

Pasaron los meses y habían acciones y situaciones que no me cuadraban, busqué la verdad y la encontré.

La chica con la que llevaba ocho meses cuando empezamos a hablar era instructora en un gimnasio de Vallecas, justo al que él iba diariamente -teniendo la posibilidad de ir a otro porque era franquicia- por lo que nunca se distanció.

Él era quién iba donde ella estaba.

Me dijo que fue a un paraje natural con amigos y descubrí que fue con ella, a solas, se hicieron regalos de cumpleaños, salieron a museos, etc.

Él salía con las dos, muchas veces discutíamos, dejábamos de hablarnos y al parecer esa era su «excusa» para ir con ella. 

La noche que me enteré de todo esto se me detuvo el alma, grité, lloré, no dormí. Teníamos muchos planes juntos, de hecho él se compró una casa al lado de Gandía, conocía a toda mi familia, mis problemas, sueños, ambiciones.

Yo me había dibujado una vida a su lado.

Lo peor de todo es que no le quise dejar, después de enterarme de todo aquello que yo intuía y él me negaba, me dijo que me elegía a mi y se iba a alejar de la otra chica, esta vez de verdad.

Le creí de nuevo.

Una mujer enamorada es de todo menos racional, coherente e inteligente.

Obviamente nunca se distanció de ella, cuando discutíamos volvía a verla y ella lo publicaba en sus historias de Facebook como si eso fuera un éxito.

Esa etapa de mi vida la recuerdo con mucha tristeza, dejé de comer, se me caía el pelo, me volví desconfiada, tenía por primera vez en mi vida mucha inseguridad, me dieron ataques de ansiedad, enloquecía cuando él iba a Madrid y un largo etcétera que nunca es agradable recordar.

Era un amor demasiado envenenado, yo actuaba y pensaba de una manera que no era propia en mi.

Él me robaba mi energía y sacaba mi peor versión, era como si yo me estuviese pudriendo. 

Él me cogía mi teléfono y mi ordenador sin mi permiso, me hablaba mal, tenía mal genio constantemente, no me daba mi lugar con su familia, ni en redes sociales.

No guardo buenos recuerdos de él.

La psicóloga me dijo que cuando alguien es tóxico, dañino y malo transmite y contagia toda su esencia.

 

Lo pude dejar con él unos meses.

Seis meses después de la ruptura, un tiempo en el que no nos vimos, pero si intercambiamos algún email, él me dijo que tenía que hacer gestiones en Gandía y a mi (desafortunadamente) me apeteció verle, estuvimos juntos y él me dijo que había conocido a alguien, lloré pero lo entendí, igualmente nos acostamos.

Me dio una denuncia para que yo le hiciera un favor y volvió a la Academia donde estaba estudiando para guardia civil.

Esos días continuamos hablando y acordamos vernos de nuevo quince días después creyendo que lo podíamos «intentar una última vez», él me dijo que iba a dejar a esta chica nueva que estaba conociendo porque en el reencuentro conmigo sintió que todavía me quería.

Cinco días más tarde, viernes a las 8:00h yo estaba en el ayuntamiento con toda su documentación y los papeles que rellené la noche de antes. Ahí estaba yo intentando solucionarle un problema que nada tenía que ver conmigo, haciéndole un favor. 

Esa misma noche subió una foto a Instagram con ella, los dos solos, abrazados y sonrientes, con título y canción.

Era una chica que yo no había visto antes, cuando vi esa foto lloré tanto que me prometí a mi misma que esa era la última noche que iba a llorar por él.

Hacía 5 días estaba teniendo relaciones sexuales conmigo, le ayudé a limpiar su casa, le dejé mi coche para que hiciera gestiones y esa misma mañana le intenté solucionar un problema. Me sentí tan utilizada, ridícula y humillada, sentimientos que desafortunadamente me acompañaron toda la relación con él.

Nunca subió ninguna foto conmigo a sus redes sociales, de hecho yo le mencioné en mis historias y él nunca lo compartió, le dije que esa actitud me molestaba, al igual que siguiera a chicas nuevas que no conocía de nada – y ellas no le seguían a él, patético y absurdo- porque no me estaba respetando haciendo eso y él nunca cambió siempre se mostró igual de miserable e inmaduro.

Haciendo daño constantemente.

Fue una relación donde tuve mucho más dolor que felicidad.

Tras esa noche, que compartió la foto de Instagram con su chica nueva me escribió en varias ocasiones por Instagram y WhatsApp, yo le dije en ambas que por favor respetara a la chica que estaba conociendo o la dejara si no la quería, pero a mi que no me molestara nunca más.

Como es la vida…

La primera vez que me escribió y la última estuvo saliendo con otras chicas

Las personas no cambian, el hombre que es mujeriego, sinvergüenza y no respeta a la mujer que tiene a su lado, nunca lo hará. 

En esta secuencia me veo totalmente reflejada hace exactamente dos años.       Pero afortunadamente de todo lo malo se sale, y todo se supera.

 

A día de hoy estoy con un hombre increíble y agradezco a la vida habérmelo puesto en mi camino.

Es posible superar una relación tóxica y volver a ser feliz con otra persona.

Cipri y yo tenemos una relación muy sana, donde prima la comunicación, la confianza y el respeto en general, el entendimiento, la complicidad, las risas.

Me da el lugar que me corresponde, tenemos muchos proyectos juntos, nos admiramos, nos apoyamos y lo más importante de todo es que es muy buena persona.


 

Octubre 2022

(Publicación de  Instagram)

Una palabra que últimamente ocupa muchos titulares, pero no es nueva.

La falta de lealtad, de responsabilidad afectiva, la falsedad, el poco respeto y la escasa educación de las personas infieles las hemos sufrido desde siempre.

La traición por parte de la persona que quieres y te ha hecho creer que te quiere deriva en un dolor inexplicable.

Yo recuerdo una presión muy fuerte en el pecho, llorar sin cansarme, gritar, no poder dormir, perder el apetito, estar vacía por dentro, pensar en todo y en nada, algo así como si me hubiesen robado con violencia una parte del alma.

Sentía que no era suficiente, me encontraba destrozada, hundida, sin ganas de nada.

Cuando pasó el tiempo lo entendí.

La infidelidad es un problema de la persona que decide mentirle a su pareja, faltar al compromiso de ambos, jugar con su tiempo, sus sentimientos y su salud mental.

No importa que durante la relación le tratases extremadamente bien, le apoyaras, fueras agradable, divertida, educada, bilingüe, con un currículum brillante, físico espectacular, un portento de ser humano, etc.

Porque si has elegido a una persona de mierda como tu compañero de vida, lo más probable es que sea infiel, por mucho que una sea un 10.

La herida sangra durante un tiempo, luego supura y deja una cicatriz que observamos con pena durante otro periodo. Pero el dolor no tiene que derrotarnos, sino transformarnos.

Quien engaña una vez lo vuelve a hacer, por eso hay que ser extremadamente valiente y dejarle ir, terminar a tiempo. Aunque también hay personas que les encanta vivir en la mentira, en una ficción donde se sienten cómodas, a pesar de que su pareja les mienta constantemente.

Tras este incidente, una no vuelve a ser la misma, la nueva versión no es “más mala” como dicen esas canciones estúpidas, sino el resultado de una personalidad más precavida, que fija límites más pronto, con los estándares de pareja más altos, que sabe que merece a alguien que entienda que esta va a ser su única oportunidad en la vida, que con todas las cualidades que tiene la otra persona no va a conocer a nadie igual, que la posibilidad de perderla le quite el sueño, que la presuma con todo el mundo y sobre todo que asuma que no es una opción.

Sé que hay muchas personas pasando por este proceso, sin hablarlo con nadie, tragando saliva, frunciendo el ceño, calmándose cuando respiran agitadas, luchando contra los recuerdos de la pareja tóxica.

Amigos y amigas os entiendo perfectamente y el único remedio para sanar es que pase el tiempo porque esto no es un enfado más o una crisis de pareja, esto es una traición.

La persona infiel decidió conscientemente conocer a alguien más, tener relaciones sexuales, hacer planes, regalos, con todo su poder de elección. Con todas sus capacidades quiso tener una doble vida sabiendo el daño irreparable que iba a causar en quién más le quería, le dio igual, no le importó nada en absoluto. Por esa razón, ni le perdono, ni lo olvido.

Él fue responsable de todo lo que hacía y por ello debe asumir las consecuencias de ello: Perderme para siempre.

Ver el espectáculo de mi vida desde un Instagram anónimo.

Os dejo algunas frases que a mi me vinieron muy bien:

Dios destruye tus planes cuando tus planes están a punto de destruirte a ti.”

No es seguir como si nada, sino seguir a pesar de todo.”

Las injusticias se pagan y ponen a cada uno donde debe estar.”

El que llora a mares, luego surfea océanos”

Carolina Gascón.

 

 

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